Es el sentimiento de estar suspendido, ese sentimiento de vacío, de quietud eterna, sus vidas se han quedado colgadas, a la espera de un futuro incierto, sujetos a sus sueños, a ese deseo de expresar la libertad que fue negada.
Un día nos despertamos y nos dimos cuenta que la realidad había cambiado, pensamos que sería por poco tiempo pero pasan los días, meses, quizás años, como si de una pesadilla se tratase sin saber con exactitud cuánto durará.. Solo una cosa es cierta, nuestra vida ha cambiado, estamos a la espera de volver a lo que un día fuimos.
En vista de los acontecimientos que vive la humanidad, he querido reflejar y plasmar el sentimiento humano de miles de personas que sus vidas han quedado suspendidas, a la espera de una normalidad que está tardando en llegar.